Al día siguiente Oscar hizo un papelón en Vitoria. A las 9h30 de la mañana, cuando se dio la salida, por fin había dejado de llover, la temperatura era de 12ºC y tan sólo una ligera brisa (que en algunas zonas del circuito fue algo más que ligera) estrop
eó las condiciones ideales para correr una maratón. Los nervios de toda la semana estaban olvidados y Oscar estaba motivadísimo. Tanto que empezó demasiado rápido. Se dio cuenta ya en el primer km, a la vez que su "Pepito Grillo" particular le echaba la bronca: "vas demasiado rápido!!". Era Chusma, que había tomado la salida en la carrera popular de 10km, detrás de los maratonianos y que le adelantaba en ese momento.
Aunque moderó algo el ritmo, siguió más rápido de lo previsto y al paso de la media marcaba 1h27'59, casi la misma marca que hizo en la media de Madrid... pero en ese momento se le unió Mon. Casi recuperado de su procesillo gripal, fue el escudero perfecto hasta la meta.
Lo normal habría sido irse a más de 3h20 (si habéis corrido un maratón sabéis a que me refiero), pero Oscar, un luchador nato, cruzó la meta en 3h10'22 (139º de la general y 56º senior). "Mon, si no es por tí estoy por ahí tirado en un cesped del km trienta y pico", fueron sus primeras palabras al llegar a la meta. Osquitar ya tiene dos muescas en su revólver de maratoniano, y las que le quedan.
La prueba y el Campeonato de España lo ganó Oscar Martín bajando de 2h15. Pablo López y Fabián Roncero completaron el podio. En mujeres la vecedora fue Teresa Pulido con 2h36.
Ah! que Chusma corrió la de popular. Un kilómetro esquivando maratonianos (uno de los pocos fallos organizativos desde nuestro punto de vista fue dar la salida a la vez y 150 metros por detrás) y nueve a 3'40. No está mal.
Por supuesto después de acabar, y con la satisfacción del deber cumplido, nos fuimos de "pintxos".
Si pincháis en el comentario de debajo podéis leer
las impresiones del propio Osquitar!!